Cuando un paciente con alguna enfermedad sistémica acude al especialista, resulta imprescindible conocer de primera mano los medicamengtos y el tratamiento que sigue.
Algunos medicamentos de uso cotidiano en las patologías crónicas pueden afectar directamente a la salud visual.
Algunos expertos clasifican en varios grupos los potenciales efectos adversos que estos medicamentos traen a la vista:
1. Medicamentos que afectan a la capacidad de ajustarse al entorno
Los que afectan la capacidad de los ojos para ajustarse al ambiente, como visión borrosa; entre estos medicamentos destacan los antihistamínicos, antidepresivos, antihipertensivos, oncológicos, diuréticos y anticonvulsionantes.
2. Medicamentos que alteran la sensibilidad a la luz
Los que alteran la sensibilidad a la luz o la adaptación a la claridad-oscuridad; antiarrítmicos, antibióticos, agentes antisicóticos, antiinflamatorios y tranquilizantes.
3. Medicamentos que contribuyen la generación de transtornos
Los que contribuyen a la generación de trastornos oculares, como queratopatías, maculopatías, neuropatías ópticas, retinopatías, glaucoma y catarata; agentes antiarrítmicos y anticancerígenos, bifosfonatos, corticosteroides y los fármacos para el tratamiento del VIH.
4. Medicamentos que repercuten en el lacrimal
Los que alteran la función lagrimal e inducen el ojo seco, tales como anticonceptivos, antihistamínicos, ansiolíticos, esteroides o medicación para el tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata.


